martes, 14 de enero de 2014

Agricultura de Biodinámica Ecológica



Hoy en Margal Agronomía, hablaremos de la agricultura biodinámica, un tipo de agricultura que utiliza de forma responsable los recursos naturales, sin emplear sustancias químicas como fertilizantes, pesticidas o transgénicos. 

Este método es considerado como el primer método de agricultura ecológica europea, basado en los principios del filósofo austríaco Rudolf Steiner, a quien acudieron en 1920 un grupo de agricultores de Koberwitz (Austria), alarmados por la pérdida de fertilidad de la tierra y el escaso valor nutritivo de sus cosechas. 

Parece ser, que este tipo de agricultura ecológica adquiere también una dimensión espiritual en la relación entre el hombre y la tierra y propone trabajar en armonía con las fuerzas cósmicas. Esto implica que nuestra plantación es un organismo vivo y autosuficiente, formado por todos los animales y plantas que habitan en él., de manera que cada uno de ellos se conecta e interrelaciona con los demás a través del cosmos, recibiendo la influencia de fuerzas naturales como la luna, el sol, los ciclos del día o las estaciones.

Así es que se logra optimizar las cosechas, y se consiguen plantas más fuertes y vitales, y se determina el mejor momento para el sembrado, la cosecha o la rotación de cultivos.


Existen compuestos especiales con preparados homeopáticos y biodinámicos para aumentar la fertilidad y controlar las plagas de forma natural. Tanto la cosecha como la recolección se realizan de forma manual.
En la práctica, la biodinámica utiliza medios naturales y sostenibles para sus cultivos, similares a los de la agricultura ecológica u orgánica, como rotaciones de cultivos bien pensadas, compost elaborado con estiércol de la granja, control de malas hierbas y enfermedades utilizando materiales basados en plantas y minerales, etc.

¿En qué se diferencia con la agricultura ecológica? Al igual que ésta, la agricultura orgánica biodinámica también cuenta con un sello de calidad. El logo con la inscripción "Demeter" certifica que el producto ha sido elaborado de manera biodinámica. Asimismo, la etiqueta también garantizará que se cumplirán los requisitos de la normativa orgánica europea (generalmente va acompañado del sello 'orgánico'). Como curiosidad, diremos que el nombre hará honor a la diosa griega de la agricultura.

El 2014 se convierte en el Año Internacional de la Agricultura Familiar



El Año Internacional de la Agricultura Familiar 2014 es una iniciativa promovida por el Foro Rural Mundial y respaldada por más de 360 organizaciones civiles y campesinas de todos los continentes. La Asamblea General de la ONU así la ha declarado a través de una celebración que  pretende convertirse en una estrategia para la promoción de políticas activas a favor del desarrollo sostenible de los sistemas agrarios basados en la unidad familiar campesina, comunal, cooperativa, y pesquera.

Dicho homenaje se entiende dentro de la perspectiva de la lucha contra la pobreza y el hambre, y enfocado en la búsqueda de un medio rural basado en el respeto al medio ambiente y a la biodiversidad.

Qué es la agricultura familiar. Incluye todas las actividades agrícolas de base familiar y está relacionada con varios ámbitos del desarrollo rural. La agricultura familiar es una forma de clasificar la producción agrícola, forestal, pesquera, pastoril y acuícola gestionada y operada por una familia y que depende principalmente de la mano de obra familiar, incluyendo a ambos sexos.

No existe discriminación entre países desarrollados y subdesarrollados, ya que tanto en unos como en otros, la agricultura familiar es la forma predominante de agricultura en la producción de alimentos.


Pero eso sí, a nivel nacional hay varios factores clave para un desarrollo exitoso de la agricultura familiar, como las condiciones agroecológicas y las características territoriales, el entorno normativo, el acceso a los mercados, el acceso a la tierra y a los recursos naturales, el acceso a la tecnología y a los servicios de extensión, el acceso a la financiación, las condiciones demográficas, económicas y socioculturales, o la disponibilidad de educación especializada, entre otros. La agricultura familiar tiene un importante papel socioeconómico, ambiental y cultural.

Objetivo. La meta del AIAF 2014 es reposicionar la agricultura familiar en el centro de las políticas agrícolas, ambientales y sociales en las agendas nacionales, identificando debilidades y oportunidades para impulsar un cambio hacia un desarrollo más equitativo y equilibrado. El AIAF 2014 promoverá un amplio debate y la cooperación en los planos nacional, regional y mundial para aumentar la conciencia y la comprensión de los desafíos a los que se enfrentan los pequeños campesinos y ayudar a identificar formas eficaces de apoyo a la agricultura familiar.

jueves, 9 de enero de 2014

Biochar, el material que mejora el rendimiento agrícola



En Margal Agronomía hablamos hoy de la aparición de un nuevo material que es capaz de mejorar la calidad de los terrenos agrícolas, y por tanto, optimizar el rendimiento de los agricultores. Su nombre es biochar, y ha sido preparado por el grupo investigador de Valorización de recursos de la escuela Politécnica de Madrid.

Cómo surge. Este material nace a partir de lodos residuales, que por medio de su gran adición al suelo muestran unos excelentes efectos ya que transmiten propiedades importantes al terreno.

Aspectos de mejora. Lo que el biochar produce en el suelo a través de su adición al suelo es: retención de humedad, pH o actividad biológica, reducción de solubilidad de los metales que haya en el lodo de la depuradora y la fijación del carbono en el suelo.

Debido a que la generación de lodos en las depuradoras es cada vez mayor, su investigación para su control y tratamiento se ha hecho importante. Hay algunos factores que hace de esta práctica una actividad arriesgada, sobre todo por su elevado contenido en sales, metales y compuestos orgánicos.


martes, 7 de enero de 2014

Recolección y manipulación agrícola III



Para finalizar este serial de recolecta agrícola, hablaremos de las técnicas utilizadas. En los países desarrollados, la mayoría de los productos destinados a los mercados rurales y urbanos internos se cosechan a mano. En cambio, la recolección mecanizada se limita a la producción agroindustrial para la elaboración o la exportación, en cultivos más comerciales. La técnica manual es tan utilizada, entre otras cosas porque, si se efectúa correctamente, causa menos daños al producto que la recolección mecanizada.
La recolección a mano es la práctica habitual allí donde el producto se encuentra en fases distintas de maduración, por lo que hay que cosecharlo de manera gradual. Por el contrario, la recolección mecanizada sólo suele ser viable cuando se puede recolectar toda la cosecha de una sola vez.

Raíces y tubérculos. La mayoría de las raíces y los tubérculos comestibles, que crecen bajo tierra, están muy expuestos a sufrir daños físicos producidos por los utensilios de excavaciones, que por lo general son palos de madera, machetes (o cuchillos, pangas o bolos), azadas o escardillas.

Otras raíces, como el taro, las zanahorias, los nabos y los rábanos, pueden desprenderse de la tierra en forma similar introduciendo el apero en el suelo oblicuamente y haciendo palanca hacia arriba. Ese método puede emplearse asimismo para el apio si ha sido recubierto de tierra o enterrado para decolorar los tallos.


Hortalizas. Ya se trate de toda la planta o de una parte, las hortalizas se pueden recolectar a mano o con un cuchillo afilado. Los cuchillos han de mantenerse siempre afilados y limpios para evitar que propaguen enfermedades víricas de una planta a otra.

Los métodos de recolección varían según la parte de la planta de que se trate:
  • hojas (espinacas, nabiza, etc.) y los botones laterales (coles de bruselas): se arranca el pedúnculo con la mano;
  • parte de la planta que sobresale del suelo (col, lechuga): se corta el tallo principal con un cuchillo pesado, y se recortan las hojas exteriores en el campo (sin apoyar el tallo en el suelo);
  • bulbos (cebollas verdes, puerros, cebollas maduras): normalmente, las cebollas verdes inmaturas pueden arrancarse de la tierra a mano; los puerros, los ajos y las cebollas maduras se sueltan utilizando un escardillo como para las raíces (por ejemplo, las zanahorias) y se arrancan con la mano. Existen aditamentos sencillos para tractores que extraen los bulbos y los sacan a la superficie.
Medios auxiliares mecánicos. Existen posibilidades de utilizar medios auxiliares mecánicos en operaciones comerciales modestas especialmente cuando se dispone de tractores.

Las labores en las que esos medios auxiliares pueden ser de utilidad son la recolección de papas, cebollas y, probablemente algunas otras raíces, para las que existen cosechadoras sencillas remolcadas por tractor que desentierran los productos y los sacan a la superficie.

Los medios mecánicos también se usan para el acarreo de los productos desde el punto de recolección hasta el punto de reunión utilizando tractores para transportar los contenedores llenos, en remolques o sobre plataformas de caga, o los cajones.

jueves, 2 de enero de 2014

Recolección y manipulación agrícola II



Siguiendo el informe sobre la recolección y manipulación en los campos de cultivo, hoy llegamos a uno de los recursos indispensables del proceso, la mano de obra.

La realidad es que a medida que aumentan la escala de producción comercial y la distancia entre el productor rural y el consumidor final, aumentan también las exigencias en materia de capacitación y supervisión de la mano de obra. En este caso, los agricultores tendrán que impartir formación a sus propios trabajadores, aceptando todo el apoyo que pueda prestarles el personal local de extensión.


Capacitación de los trabajadores. Se debe enseñar al personal los aspectos generales de la manipulación del producto, así como transmitir conocimientos más especializados a aquellos que deban trabajar en áreas de manipulación o recogida más específicas o avanzadas.

Capacitación general. Debe abarcar los siguientes aspectos:
Demostraciones de las causas y efectos de los daños al producto, con insistencia en la necesidad de poner siempre sumo cuidado en la manipulación con el fin de evitar lesiones físicas por:
  • Utilizar cajas de madera con irregularidades, astillas o clavos o grapas salientes;
  • Colocar demasiadas unidades del producto en cajas que han de apilarse;
  • Apretar el producto con uñas largas o anillos en los dedos;
  • Dejar caer o arrojar el producto en las cajas desde cierta distancia;
  • Arrojar, dejar caer o manipular sin cuidado las cajas.
Explicación de la necesidad de evitar la contaminación del producto cosechado por:
  • Colocar el producto directamente sobre el suelo, especialmente si éste está húmedo;
  • Utilizar en la recolección o el almacenamiento cajas contaminadas por tierra, residuos vegetales o productos en descomposición: las cajas deben mantenerse limpias;
  • Dejar que el producto entre en contacto con petróleo, gasolina u otras sustancias químicas que no sean las utilizadas específicamente para tratamientos post cosecha autorizados.
Capacitación especializada. Los trabajadores asignados a tareas especializadas, como la selección y recolección del producto y su tría, clasificación y embalado (si procede) después de la cosecha, deben recibir capacitación especializada, que abarque la demostración y la explicación de:
  • Los criterios para evaluar cuándo están los productos a punto para la recolección, y descartar en el transcurso de ésta los que no cumplan los requisitos impuestos por el mercado;
  • La técnica que procede emplear para recolectar los productos: por ejemplo, partir el tallo, arrancar, cortar con tijeras u otros instrumentos, cavar;
  • El uso de cestas para la recolección y el trasvase del producto a las cajas utilizadas para el almacenamiento o la comercialización;
  • La selección, en los puntos de reunión en los campos, de los productos comercializables y, si procede, su clasificación por tamaño y calidad;
  • La correcta aplicación de tratamientos post cosecha (cuando el producto se embala directamente en la explotación agrícola en cajas destinadas a la comercialización), por ejemplo, fungicidas o encerado;
  • El método para el embalaje con destino al mercado.